El Infierno se Rinde a tus Pies: El Brujo Conquista Diablo
Treinta años. Dos décadas y media de almas atormentadas, demonios masacrados y horas incontables frente a la pantalla. Sí, estamos hablando de Diablo, la saga que definió el Action RPG y que, lejos de estancarse, sigue buscando nuevas formas de incendiar nuestros PCs y consolas. Y si pensabas que lo habías visto todo, Blizzard Entertainment ha venido a demostrarnos que el pozo de las novedades es tan profundo como los propios abismos del Infierno.
El pasado 12 de febrero de 2026, en un evento cargado de revelaciones por el 30º aniversario, se desveló la madre de todas las sorpresas: una clase completamente nueva, el Brujo (Warlock). Y sí, la estás leyendo bien: ¡NUEVA! No, no es el Hechicero, que ya lo tenemos más visto que los tesoros de Caín. Esto es otra liga, y llega para revolucionar los tres títulos activos de la franquicia.
Un Maestro de las Artes Prohibidas: ¿Qué Trae el Brujo?
Deja de lado esa idea romántica del mago elemental. El Brujo es una bestia parda, un maestro de la magia prohibida que no duda en usar las propias herramientas del infierno contra sus habitantes. En Diablo II: Resurrected, este «Hechicero oscuro» se dedica a esclavizar demonios y a destrozar a sus enemigos con magia de las sombras y daño arcano puro. ¿Te imaginas el poder? Es como si el mismísimo Diablo te ofreciera un tentempié, pero tú se lo lanzaras de vuelta a la cara.
En el terreno de Diablo Immortal, el concepto se mantiene, pero con un giro más visual y visceral. Aquí, el Brujo empuña un cráneo demoníaco, una espada sacrificial y cuenta con una bestia de compañía llamada Soulgorger. Sí, has oído bien, ¡una bestia! Prepara tus dedos para desatar un espectáculo de invocaciones y sombras que dejará a tus enemigos temblando… o directamente desintegrados.
Tres Juegos, Una Estrategia: El Brujo Desencadenado
Lo más fascinante de esta revelación es la estrategia unificada de Blizzard. El Brujo no es exclusivo de un solo juego; es un hilo conductor que conecta toda la experiencia Diablo. Veamos cómo se reparte el pastel de la oscuridad:
Diablo II: Resurrected – Un Gesto Audaz y Controvertido
Aquí es donde la cosa se pone interesante. Diablo II: Resurrected, un juego que hasta ahora se había mantenido como un bastión de fidelidad al clásico, recibe la expansión de pago «Reign of the Warlock». Por 24,99 euros, no solo te llevas la nueva clase Brujo, sino también contenido adicional. 25 años después de su lanzamiento original, D2R se expande más allá de sus fronteras. Un movimiento que, sin duda, hará levantar una ceja a más de un purista, pero que a otros nos tendrá pegados a la pantalla como un súcubo al alma de un pecador.

Diablo IV – La Segunda Ola de Oscuridad
Para el más joven de la saga, Diablo IV, el Brujo será la segunda clase nueva en llegar, formando parte de la expansión «Lord of Hatred». Marca esta fecha en tu calendario: 28 de abril de 2026. Sabiendo que D4 ya generó 666 millones de dólares en sus primeros seis días (un número nada casual, ¿eh?), la expectación por ver qué demonios puede hacer este Brujo en su motor gráfico propio es estratosférica.
Diablo Immortal – El Móvil se Vuelve Aún Más Oscuro
Y si creías que tu móvil iba a librarse, estás muy equivocado. En Diablo Immortal, el Brujo aterrizará en junio de 2026. Además de la clase, se nos devuelve al legendario Lut Gholein y la mismísima Andariel. Es evidente que Blizzard, en colaboración con NetEase, busca mantener a la comunidad enganchada a todos los frentes, ofreciendo una experiencia transversal que pocos juegos pueden igualar.

El Futuro de Santuario: Un Ecosistema Unificado
Esta jugada de Blizzard no es casualidad. La introducción del Brujo en los tres títulos activos de la franquicia es una declaración de intenciones. Quieren que los jugadores se sientan parte de un ecosistema Diablo unificado, donde cada título, a su manera, ofrece contenido fresco y relevante.
La expectación ya era palpable, con filtraciones en torno al Brujo en Diablo Immortal antes incluso del anuncio oficial. Esto demuestra el pulso de la comunidad y la habilidad de Blizzard para generar un hype que trasciende plataformas y generaciones de jugadores. Prepárate para quemar demonios con un estilo que ni el mismísimo Mefisto podría haber imaginado.


