El regreso de una joya española
Desde Talavera de la Reina, los chicos de Aeternum Game Studios han estado cocinando algo grande. Si ya te dejaste las manos y la paciencia con Aeterna Noctis, prepárate, porque Aeterna Lucis no es solo una secuela, es una reinvención total. Tras un largo periodo de silencio y un retraso estratégico para esquivar la sombra alargada de cierto metroidvania que parece eterno, el estudio ha puesto fecha definitiva: el 3 de diciembre de 2026.
Este proyecto es, en palabras de sus propios creadores, el más ambicioso de su historia. Tras el éxito de su primer título, el estudio ha decidido elevar el listón con un motor de iluminación en tiempo real que promete convertir cada estancia en una obra de arte pintada a mano, eliminando por completo esas molestas pantallas de carga que rompen el ritmo.
Combate visceral y exploración sin límites
La jugabilidad de Aeterna Lucis se siente como una evolución necesaria. El combate promete ser más rápido y fluido, una exigencia lógica tras ver las imágenes donde la precisión es la única diferencia entre la victoria y la pantalla de muerte.

En la imagen superior, podemos ver cómo el protagonista se las ve con un imponente enemigo en un entorno selvático que, honestamente, parece sacado de una pesadilla. La integración de los elementos del HUD, visibles en la parte superior izquierda, nos da una pista de que la gestión de recursos seguirá siendo vital. No solo es saltar y esquivar; es saber cuándo atacar bajo esa atmósfera opresiva y cargada de magia que define al título.
Un mundo diseñado para el desafío
Lo más interesante de esta nueva entrega es su apuesta por la accesibilidad, o más bien, por la flexibilidad. Sabemos que el estudio ha escuchado las críticas respecto a la dificultad del anterior título. Por ello, el juego incluirá el «Modo Aeterna», ideal para quienes prefieren centrarse en la historia, y el «Modo Lucis», pensado para esos jugadores que buscan que el juego les devuelva el golpe con la misma intensidad que ellos.

Observando esta estampa, queda claro que el apartado visual de Aeterna Lucis está a otro nivel. La majestuosa estatua dorada alada, bañada por esos haces de luz, actúa como un faro en medio de una arquitectura tan intrincada como inquietante. Los elementos del HUD están perfectamente integrados sin estorbar la belleza del escenario, permitiéndonos apreciar los detalles pintados a mano que dan vida a este mundo interconectado.
¿Valdrá la pena la espera?
A nadie le gusta que retrasen un juego más de un año, y el silencio de radio de Aeternum Game Studios fue, cuanto menos, preocupante. Sin embargo, el hecho de que hayan priorizado el rendimiento técnico y la eliminación de las pantallas de carga frente a la presión comercial es una señal de respeto hacia el jugador. A un precio de 24,99 euros, estamos ante una apuesta muy sólida por parte del estudio toledano.
El tiempo dirá si la Reina de la Luz logra estar a la altura de la leyenda. Por ahora, nos quedamos con una propuesta técnica ambiciosa, un estilo artístico impecable y la esperanza de que, esta vez, el rendimiento en todas las plataformas —especialmente en Nintendo Switch— esté a la altura de lo prometido desde el día uno.
