¡Arknights: Endfield DESATA la Tormenta! ¿El Gacha RPG Que Lo Cambia Todo… o Se Queda a Medio Gas?
Shanghái, 24 de enero de 2026. ¡Atención, comunidad! Después de años de rumores, betas y una expectación que rozaba lo insano, el titán de Hypergryph, Arknights: Endfield, ya está aquí. Y cuando digo «aquí», me refiero a *todas partes*.
Este RPG de acción en 3D con un toque estratégico que nos ha tenido en vilo desde su primer tráiler, ha hecho su debut global el 22 de enero de 2026. Por fin, la saga Arknights salta del móvil para conquistar PlayStation 5, PC, iOS y Android. Sí, has oído bien, ¡todas!
Una odisea desde Tácticas de Defensa hasta la Acción Pura
Olvídate del «tower defense» del Arknights original. Aquí, Endfield nos lanza a una experiencia de combate en tiempo real, exploración de mundos expansivos y, para rematar, ¡construcción de bases! Hypergryph y su división internacional Gryphline no se han andado con chiquitas, prometiendo una evolución radical.
La expectación ha sido palpable, con la friolera de 35 millones de pre-registros a nivel mundial. Parece que la gente estaba sedienta de esta nueva dirección. Pero, como buen gacha de nueva generación, la fiesta no ha sido perfecta.

El Camino Tortuoso hacia el Lanzamiento Global
Desde el 10 de marzo de 2022, cuando Hypergryph abrió sus cuentas oficiales, hasta el 22 de enero de 2026, ha sido un viaje épico. Un tráiler teaser, un CG conceptual y una demo inicial que nos voló la cabeza en marzo de 2022. Luego, pruebas técnicas en PC en China en noviembre de 2023.
La bomba gorda cayó en The Game Awards 2023: ¡versión de PS5 confirmada y una prueba técnica global para principios de 2024! Tras una serie de betas y teasers, incluyendo una aparición estelar en el evento del iPhone 17 Pro en septiembre de 2025 (sí, Apple nos chivó la fecha), el 12 de diciembre de 2025 se confirmaba la beta abierta global para el 22 de enero de 2026. Pre-descargas el 19/20 y… ¡boom!
Un Despliegue Técnico Impecable (Casi)
Arknights: Endfield no es solo un caramelo visual; técnicamente, viene preparado para la guerra. Desarrollado por el equipo Mountain Contour de Hypergryph y movido por una versión modificada del motor Unity, este F2P con progresión cruzada y guardado multiplataforma promete flexibilidad total.
Los jugadores de PC están de enhorabuena con soporte nativo de 120 FPS, reflejos ambientales brutales, pisadas en la nieve (¡bendita inmersión!) y compatibilidad con NVIDIA DLSS Super Resolution y Frame Generation. Hablamos de hasta DLSS 4 para multiplicar los frames por 3 en 4K con las GeForce RTX 50 Series. ¿Quién da más?

Y sí, si eres de mando, tranquilo: compatibilidad plug-and-play para DualSense, DualShock y Xbox, con esa retroalimentación háptica que tanto nos gusta. Eso sí, prepara espacio: 50GB en PC, 25GB en móvil y 60GB en PS5. ¡El progreso tiene un precio en almacenamiento!
El Caos de los Pagos y el Debate Eterno del Gacha
Con 35 millones de pre-registros, el éxito inicial parecía garantizado: segundo puesto en apps gratuitas de iOS App Store y más de un millón de descargas en Google Play Store. ¡Números de vértigo! Pero, claro, no podía ser tan fácil.
La CONTROVERSIA con PayPal ha empañado un lanzamiento por lo demás brillante. Cargos incorrectos, duplicados o, la guinda del pastel, pagos procesados con cuentas de otros usuarios. Sí, como lo oyes. Hypergryph reaccionó rápido, disculpándose, deshabilitando PayPal y prometiendo reembolsos. Un pequeño desliz que, en un juego de servicio en vivo, puede costar muy caro en confianza.

Y más allá de los billetes, el juego ya ha generado un debate. La combinación de exploración, combate y la construcción de la Base Industrial Automatizada (AIC) tiene a la comunidad dividida. Algunos lo ven «complejo pero no profundo», y critican la excesiva dependencia de tareas diarias y recolección de recursos que, cito textualmente, «no respeta el tiempo del jugador».
En un mercado gacha de mundo abierto cada vez más saturado, encontrar el equilibrio entre innovación y no quemar al usuario es la clave. Arknights: Endfield ha llegado con una explosión, pero el humo de la batalla todavía no se ha disipado del todo.
