El fenómeno de Hoxxes IV: ¿Ha tocado techo el género survivor?
Ni en mis sueños más febriles, tras ingerir un exceso de cerveza de Hoxxes IV, podría haber imaginado que la fórmula de los disparos automáticos llegaría tan lejos. Hoy, 21 de diciembre de 2025, echamos la vista atrás a un año donde un título ha desafiado todas las métricas de éxito en Metacritic.
Hablamos de Deep Rock Galactic: Survivor, una obra que nació a la sombra del gigante original y que ha terminado por devorar el tiempo libre de medio planeta. No es solo un clon de Vampire Survivors; es la evolución natural que la industria no sabía que necesitaba con tanta urgencia.
Tres hitos que marcaron el camino al éxito
Para entender por qué este título está rompiendo internet, hay que mirar las cifras. Primero, su lanzamiento original en Early Access el 14 de febrero de 2024 sentó las bases de lo que hoy vemos como un producto pulido. Fue un San Valentín sangriento y lleno de nitra.
En segundo lugar, no podemos olvidar que apenas un mes después de su estreno, Ghost Ship Publishing confirmó que el juego había superado el millón de copias vendidas. Un hito que demostró que el interés por el universo de los enanos espaciales era, cuanto menos, masivo.
Por último, el trabajo constante de Funday Games ha sido clave. Al pasar a la versión 1.0, los desarrolladores mantuvieron su promesa de expandir el arsenal y los biomas, logrando que el juego mantuviera una nota media en Metacritic envidiable para cualquier producción de presupuesto triple A.
La profundidad del pico y el gatillo
Lo que diferencia a este título de la competencia es su verticalidad y la importancia del terreno. En otros bullet-heavens, el escenario es un lienzo plano. Aquí, excavar es una mecánica de supervivencia. He perdido la cuenta de las veces que me he salvado por abrir un túnel en el último segundo mientras miles de glífidos me pisaban los talones.
¿Es realmente el «Bullet-Heaven» definitivo?
Seamos sinceros: a estas alturas de 2025, el género está un poco saturado. Pero Deep Rock Galactic: Survivor aporta ese carisma cínico de los enanos que tanto nos gusta. Es coger lo mejor de la progresión de roguelite y meterlo en una coctelera con la estética industrial más potente de los últimos años.
La crítica especializada ha coincidido en que su equilibrio de dificultad es magistral. No se siente injusto, sino que te reta a conocer tus herramientas. Es esa sensación de una partida más y lo dejo que nos ha tenido pegados a la pantalla hasta las tantas de la madrugada.
Incluso con el reciente contenido de final de año, el juego se siente fresco. Han sabido evitar la fatiga del jugador mediante actualizaciones que no solo añaden cosméticos, sino mecánicas que cambian la forma de entender el posicionamiento en el mapa. Es, sin duda, el estándar de oro del género.

