EA Desconecta el Enchufe: Anthem y Otros Grandes Juegos Serán Historia en Enero
¡Vaya forma de empezar el año, eh, jugones! Mientras muchos aún estáis decidiendo vuestros propósitos para 2026, Electronic Arts, con su habitual discreción —o falta de ella—, ha decidido pasar el cortacésped por su catálogo online. Prepárate, porque en enero, varios juegos, incluyendo el polémico Anthem, van a decirnos adiós para siempre. El enchufe se desconecta, y con él, años de contenido, comunidades y, para algunos, recuerdos.
Esto no es una novedad, lo sé. El ciclo de vida de un juego online es finito, y las compañías, al final del día, son negocios. Pero duele igual, ¿verdad? Especialmente cuando hablamos de títulos que, aunque imperfectos, prometieron tanto o que simplemente formaron parte de nuestro paisaje gamer por un tiempo.
El Caso Anthem: Un Gigante Caído
Hablemos claro: Anthem fue un caso de estudio. Lanzado en 2019, prometía ser la respuesta de BioWare a los «looter shooters» de moda. Con el potente motor gráfico Frostbite bajo el capó, sus entornos eran espectaculares y la sensación de volar en tu Javelin… inigualable. El problema, como ya sabemos, fue el contenido end-game, la repetición y una hoja de ruta que nunca llegó a materializarse del todo. A pesar de los esfuerzos, las promesas de un «Anthem 2.0» se disolvieron en el aire como un mal sueño. Ahora, simplemente se desvanece.
¿Es justo? Para EA, probablemente sea una decisión puramente económica. Mantener servidores cuesta dinero, y si la base de jugadores no justifica el gasto, el hacha cae. Pero para los pocos, pero leales, que seguían patrullando el mundo de Anthem, esto es un puñetazo en el estómago. Se llevan contigo tus logros, tus horas invertidas, tu progreso.

La Fragilidad del Juego Como Servicio
Este escenario nos obliga a reflexionar sobre la naturaleza de los juegos como servicio (GaaS). Compramos un producto, pero su existencia depende totalmente de una entidad externa. No lo poseemos de verdad; lo alquilamos indefinidamente, hasta que la empresa decide que ya no es rentable. Esto no solo afecta a los juegos nuevos que no logran despegar, sino también a clásicos más antiguos de EA que aún conservan una pequeña comunidad.
¿Qué pasa con la preservación del videojuego? Títulos enteros, experiencias completas, desaparecen de la faz de la Tierra digital. Sin servidores, juegos como Anthem se convierten en artefactos inoperables, simples archivos en un disco duro que no pueden ejecutarse. Es una pérdida cultural, y la industria parece no tener una respuesta clara más allá de «es lo que hay».

¿Quién Sigue? El Miedo a la Obsolescencia Digital
La noticia de Anthem es solo la punta del iceberg. Si un título con el músculo de BioWare y el presupuesto de EA puede desvanecerse tan rápido, ¿qué nos depara el futuro? ¿Estamos sentados sobre una pila de juegos digitales que pueden desaparecer en cualquier momento, con el aviso de un simple correo electrónico? La idea de invertir cientos de horas y euros en un ecosistema que puede ser desmantelado sin remordimientos es, cuanto menos, desalentadora.
Para nosotros, los jugadores, la lección es clara: disfruta el momento, pero sé consciente de que nada es eterno en el reino digital. Y para las desarrolladoras, quizás sea hora de pensar en planes de contingencia para el legado de sus creaciones. O al menos, en una despedida más digna que un simple apagón.


