El dilema de la IA en la industria: Ubisoft innova mientras Square Enix despide. ¿Progreso o apocalipsis?

¡Qué pasa, jugones! Aquí vuestro colega de Vitalgamer, listo para otra charla sobre este circo que tanto amamos, la industria del videojuego. Y hoy, amigos, el tema es de los que pican. De los que te hacen arquear una ceja y pensar si el futuro es una utopía a lo ‘Star Trek’ o más bien un futuro distópico donde las máquinas nos han quitado hasta el curro de testear bugs. Vamos a hablar de la Inteligencia Artificial, pero no de la que hace que un enemigo se cubra regular en un shooter, sino de la que está cambiando las reglas del juego… para bien y para mal.

La movida tiene dos caras, como una de esas monedas que lanzas para decidir si te pasas el finde viciando o siendo una persona funcional. Por un lado, tenemos a Ubisoft, que se ha puesto el traje de científico loco y nos ha presentado ‘Teammates’, su primer experimento jugable con IA generativa. Por otro, en la esquina más sombría del ring, está Square Enix, que mientras nos recordaba lo mucho que le gusta la IA, sacaba la guadaña y anunciaba una nueva ronda de despidos masivos en occidente. La misma semana. El chiste se cuenta solo, pero la verdad es que tiene muy poca gracia.

Ubisoft y sus ‘Teammates’: ¿El futuro de la inmersión o una charla de besugos con una tostadora?

Vamos a empezar por lo que mola, por lo que nos hace soñar. Ubisoft, esa compañía que lo mismo te saca una joya que el mismo juego por octava vez, ha mostrado algo que, reconozcámoslo, suena a ciencia ficción. ‘Teammates’ es, básicamente, un shooter en primera persona donde tus compañeros de escuadrón, Sofía y Pablo, y un asistente de voz llamado Jaspar, no son simples monigotes con frases pregrabadas. ¡No! Gracias a la magia de la IA generativa, puedes hablarles con tu propia voz. Darles órdenes complejas, pedirles que cubran una puerta, que te cuenten un chiste o que te ajusten el brillo de la pantalla.

La idea es una evolución de su anterior ‘Project NEO NPC’ y busca que los personajes no jugables dejen de ser un decorado con patas y se conviertan en verdaderos compañeros. Que reaccionen al contexto, a tu tono de voz, que improvisen dentro de los límites de su personalidad. Sobre el papel, es la leche. Imagina un Mass Effect donde tus compañeros de la Normandía reaccionan de verdad a tus dudas, o un Ghost Recon donde tu equipo táctico entiende órdenes naturales en medio de un tiroteo. Se me ponen los pelos de punta solo de pensarlo. Pero claro, aquí el ‘streamer’ cínico que hay en mí se pregunta: ¿será todo tan bonito? ¿O acabaremos gritándole a un NPC que se ha quedado atascado en una esquina mientras nos suelta una frase filosófica sin sentido generada por un algoritmo? El potencial es brutal, pero el riesgo de que salga un churro… también.

Square Enix y la IA que ‘optimiza’… plantillas

Y ahora, la otra cara de la moneda. La que duele. Mientras Ubisoft fantasea con NPCs más listos, Square Enix ha decidido que donde de verdad brilla la IA es en hacer el trabajo de los humanos. La compañía de Final Fantasy ha anunciado una reestructuración salvaje en sus oficinas de Estados Unidos y Reino Unido, con más de un centenar de despidos. ¿La justificación? La de siempre: “reorganizar operaciones”, “buscar eficiencia” y bla, bla, bla. Pero aquí viene lo jugoso: casi al mismo tiempo, anuncian su intención de que la IA se encargue del 70% de las tareas de control de calidad y depuración (el famoso QA) para 2027.

Leedlo otra vez. Despiden a gente de varios departamentos, incluyendo QA, y acto seguido dicen que una IA hará gran parte de ese trabajo. Es como si tu pareja te deja y a la semana siguiente te enteras de que te ha sustituido por un robot de cocina. Duele, ¿verdad? Square Enix no es la primera ni será la última. La narrativa de que la IA llega para «ayudar» y «mejorar herramientas» se desmorona cuando la realidad es que, para muchas empresas, es una excusa perfecta para recortar personal y costes. Y ojo, que no digo que la IA no pueda optimizar procesos, ¡claro que sí! Pero la coincidencia, amigos, es para levantar la ceja hasta la nuca.

Mi gran sorpresa (y no para bien): La frialdad corporativa

¿Sabéis qué es lo que más me ha chocado de todo esto? La descarada falta de tacto. No es solo el hecho de los despidos, que ya es una tragedia en una industria tan castigada últimamente. Es la frialdad de anunciarlo junto a tus planes de automatización. Es un mensaje muy claro: “Vosotros, los humanos, sois caros e ineficientes. Esta nueva herramienta nos sale más a cuenta”. Se ha perdido completamente el romanticismo, ese que nos hacía creer que las compañías, aunque empresas, estaban formadas por gente apasionada que ama los videojuegos. Ver cómo se trata a los trabajadores como piezas de un engranaje que pueden ser sustituidas por un software más barato es, sinceramente, desolador.

Estamos ante un dilema con mayúsculas. La IA generativa puede traernos mundos más vivos, personajes inolvidables y experiencias que hoy ni imaginamos. El sueño de Ubisoft con ‘Teammates’ es una prueba de ello. Pero también puede ser la herramienta que precarice aún más una industria que ya sufre de ‘crunch’, inestabilidad y despidos masivos. El camino que elija la industria definirá no solo la calidad de los juegos del mañana, sino el alma misma de cómo se crean. Y yo, sinceramente, espero que entre tanto algoritmo y tanta optimización de recursos, no se olviden de que los videojuegos, al final del día, los hacen personas para personas.

Veremos en qué queda todo esto. Mientras tanto, seguiremos aquí, con el mando en una mano y la lupa en la otra, para contaros cómo avanza este guion. ¡Nos vemos en el próximo streaming!

Cookies preferences

Others

Otras cookies no categorizadas son aquellas que están siendo analizadas y aún no han sido clasificadas en una categoría.

Necessary

Necessary
Las cookies necesarias son absolutamente esenciales para que el sitio web funcione correctamente. Estas cookies garantizan funcionalidades básicas y características de seguridad del sitio web, de forma anónima.

Advertisement

Las cookies de publicidad se utilizan para ofrecer a los visitantes anuncios y campañas de marketing relevantes. Estas cookies rastrean a los visitantes en todos los sitios web y recopilan información para ofrecer anuncios personalizados.

Analytics

Las cookies analíticas se utilizan para comprender cómo interactúan los visitantes con el sitio web. Estas cookies ayudan a proporcionar información sobre métricas el número de visitantes, la tasa de rebote, la fuente de tráfico, etc.

Functional

Las cookies funcionales ayudan a realizar determinadas funciones, como compartir el contenido del sitio web en plataformas de redes sociales, recopilar opiniones y otras funciones de terceros.

Performance

Las cookies de rendimiento se utilizan para comprender y analizar los índices de rendimiento clave del sitio web, lo que ayuda a ofrecer una mejor experiencia de usuario a los visitantes.