Ojo, que se viene curva. Cuando uno piensa en BlazBlue, se le vienen a la cabeza tollinas en 2D con un estilo anime que quita el hipo, combos que requieren tener diecisiete dedos y una historia más enrevesada que el mecanismo de un reloj suizo. Pero de vez en cuando, Arc System Works nos mira desde su trono en Japón y decide que es hora de sacudir el tatami. Y vaya si lo han hecho. Durante el reciente State of Play enfocado en el país del sol naciente, nos soltaron la bomba: BlazBlue Entropy Effect X, un spin-off que muta la legendaria saga de lucha en un roguelike de acción y plataformas. Y sí, ya se puede pre-pedir en PS5.

Del ring al caos procedural: Una nueva cara para BlazBlue
Seamos sinceros, la primera reacción es de desconcierto. ¿Un BlazBlue roguelike? Suena a experimento, a una de esas ideas locas que surgen en una reunión de creativos a altas horas de la madrugada. Pero lo que vimos en movimiento despejó muchas dudas. Desarrollado por 91Act con la bendición de Arc System Works, BlazBlue Entropy Effect X nos propone una aventura de plataformas y acción frenética. Nos enfrentaremos a hordas de enemigos en dimensiones que cambian constantemente, en una estructura que a muchos les recordará a joyas como Dead Cells.
La premisa nos sitúa en el «Mar de la Posibilidad», un concepto tan grandilocuente como intrigante. Nuestra misión será descender a través de niveles repletos de peligros para recolectar «Fragmentos de Posibilidad» y, de paso, desentrañar una historia completamente nueva y original que expande el ya de por sí denso universo de la franquicia. Todo ello mientras esquivamos y contraatacamos con combos que, según prometen, mantienen esa sensación vertiginosa tan característica de la saga principal.
Combos, personalización y una pizca de locura
Aquí viene lo interesante. No estamos ante un simple machacabotones con skins de BlazBlue. El juego parece tener una profundidad considerable. Controlaremos a Ace, un protagonista capaz de sumergirse en este mar caótico y adoptar la forma y habilidades de los personajes icónicos de la saga. Hablamos de un plantel que contará con 14 luchadores del universo BlazBlue, cada uno con sus movimientos y estilos únicos. La gracia está en que podremos heredar y mezclar habilidades entre ellos, creando builds personalizadas y estilos de combate totalmente nuevos. Esto, amigos, es la salsa de cualquier buen roguelike: la rejugabilidad y la experimentación.
Y ahora, mi pequeña confesión, lo que de verdad me ha sorprendido y, para qué negarlo, me ha hecho arquear una ceja con cariño. Entre tanta acción frenética, luces de neón y caos procedural, el juego mantiene intacta la fluidez y el flow de los combos. No es fácil trasladar la precisión de un juego de lucha a un plataformas de acción, pero por lo que se ha visto, 91Act ha hecho un trabajo excelente. Ver a Ragna the Bloodedge o a Jin Kisaragi moverse con esa soltura en un entorno completamente diferente, sin perder su esencia, me parece un pequeño milagro. Es como ver a tu grupo de heavy metal favorito tocar un set acústico y que siga sonando brutal. Ahí, en ese detalle, es donde se nota el respeto por el material original.
Directo a la yugular: Pre-pedidos y fecha de lanzamiento
El anuncio en el State of Play no fue solo un tráiler bonito. Se confirmó que BlazBlue Entropy Effect X llegará a PlayStation 5, Xbox Series X/S y Nintendo Switch el 12 de febrero de 2026. Lo más importante para los más ansiosos es que los pre-pedidos en la PlayStation Store ya están abiertos desde el día del anuncio. Además, para incentivar la compra anticipada, los miembros de PlayStation Plus disfrutarán de un 10% de descuento y contenido exclusivo in-game. También se ha anunciado una edición física para coleccionistas que llegará en la misma fecha.
En definitiva, BlazBlue Entropy Effect X es una apuesta arriesgada, pero valiente. Un soplo de aire fresco que puede atraer tanto a los veteranos de la saga de lucha como a los amantes de los roguelikes. Personalmente, tengo ganas de perderme en ese Mar de la Posibilidad y ver si el experimento ha salido tan bien como parece. Desde luego, la propuesta es, como poco, impactante.
