El Gran Experimento de Sony: ¿Un Fiasco Estratégico en la Era PS5?
Recuerdo cuando Sony, hace apenas unos años, se lanzó de cabeza a la piscina de las adquisiciones. Era 2019 y la compra de Insomniac Games, los cerebritos detrás de Spider-Man y Ratchet & Clank, marcó el pistoletazo de salida. Parecía una estrategia sólida para la era PS5, ¿verdad? Fortalecer la marca PlayStation Studios, expandir el catálogo y, sobre todo, apostar por los codiciados juegos como servicio.
Pero hoy, en febrero de 2026, el entusiasmo inicial se ha transformado en un agrio debate. La pregunta resuena en los foros y despachos: ¿Son las adquisiciones de Sony un desastre estratégico o simplemente un bache en el camino de la dominación?
La Ola de Adquisiciones: Promesas y Potencial
Entre 2019 y 2023, la lista de compras de Sony fue impresionante. Después de Insomniac, llegaron joyas como Housemarque (Returnal) y Bluepoint Games (los maestros de los remakes como Demon’s Souls). También se hicieron con Nixxes Software para potenciar los ports a PC, una jugada que, al menos, sí que ha funcionado.
Luego, la gran apuesta: Bungie. ¡3.600 millones de dólares! El objetivo era claro: coger la delantera en los juegos como servicio. Le siguieron Haven Entertainment Studios de Jade Raymond, Savage Game Studios para móvil y Firewalk Studios. La visión era crear una docena de juegos como servicio para 2025.
La Realidad Cruda: Despidos, Retrasos y Cierres
Pero el cuento de hadas se ha tornado en un drama, y no uno de PlayStation Studios. 2024 y 2025 han sido años difíciles. Despidos en Insomniac Games y Firesprite. El esperado Marathon de Bungie, retrasado hasta el año fiscal 2025, un síntoma preocupante de los problemas de desarrollo.
Y entonces, llegó el golpe más duro. Enero de 2025, Sony confirmaba la cancelación de un juego como servicio en desarrollo en… ¡Bluepoint Games! El mismo estudio que nos deleitó con Demon’s Souls Remake no había lanzado nada más y sus propuestas originales habían sido rechazadas. ¡Qué ironía!
El Fin de un Icono: Bluepoint Games
El 19 de febrero de 2026, la noticia cae como un mazazo: Sony cierra Bluepoint Games, dejando a 75 empleados sin trabajo. ¿El estudio que resucitó clásicos, el que nos demostró el poder de la PS5 en su lanzamiento? Desaparecido. Una señal de que la ambición de Sony por los juegos como servicio ha devorado a su propia prole.
Las declaraciones de Sony admitiendo un «error» en su desarrollo de juegos como servicio, citando el «fracaso inmediato de Concord«, suenan a una confesión a medias. ¿De qué sirve reconocer un error cuando el daño ya está hecho y estudios de talento cierran sus puertas?

El Balance: ¿Un Fracaso o un Aprendizaje Costoso?
Es cierto que la PS5 sigue vendiendo como churros (9.5 millones de unidades en el último trimestre de 2024), y que Nixxes Software sigue haciendo un trabajo estelar con los ports a PC. Pero la estrategia de adquisiciones de Sony ha demostrado ser una espada de doble filo.
Hemos visto cómo la fórmula «first-party» de Sony, tan exitosa en el pasado, se ha resquebrajado al intentar forzar una diversificación que, por ahora, solo ha traído cierres y decepciones. La integración de Bungie en PlayStation Studios, anunciada por Lin Tao, podría ser un intento de enderezar el rumbo, pero el camino está plagado de escollos.
El debate sigue abierto, pero con Bluepoint Games enterrado y tantos proyectos en el limbo, es difícil no inclinar la balanza hacia el lado de la catástrofe estratégica. ¿Aprenderá Sony de sus errores, o seguirá sacrificando talento en el altar de las tendencias de mercado?

