Un viaje inesperado: Descubriendo MIO en Game Pass
¿Cuántas veces no has buceado en el catálogo de Game Pass buscando algo nuevo y te has topado con esa pequeña miniatura que, a primera vista, no te dice nada? Así llegué yo a MIO: Memories in Orbit, con una mezcla de escepticismo y la curiosidad innata de un gamer veterano. Y déjame decirte, la primera impresión es engañosa, pero la experiencia final, una revelación.
Este metroidvania es de esos que te recuerdan por qué amamos el género. No grita a los cuatro vientos su existencia, no tuvo una campaña de marketing masiva, pero tiene esa chispa que lo convierte en un imprescindible. Especialmente si, como yo, tienes el servicio de Microsoft y buscas algo más allá de los triple A de turno.
El arte de la exploración: Diseño de niveles y secretos
Desde el momento en que pones un pie en el «Orbit» de MIO, te das cuenta de que el diseño de niveles es la estrella del show. No es solo un conjunto de pasillos; es una maraña intrincada de caminos, secretos y zonas interconectadas que se van abriendo a medida que adquieres nuevas habilidades.
La sensación de descubrimiento es constante. Cada nueva mejora, cada salto que te permite alcanzar una plataforma antes inalcanzable, o cada puerta que por fin puedes abrir, se siente gratificante. Es ese ADN metroidvania puro, bien ejecutado, que te invita a volver sobre tus pasos y ver el mundo con otros ojos.

Lo que podría parecer un mapa complejo, se transforma rápidamente en un laberinto familiar, lleno de atajos y rutas ingeniosas. No hay nada más satisfactorio que abrir un atajo que te lleva de vuelta a una zona segura que ya conocías, sintiendo cómo el mundo se encoge y, a la vez, se expande con nuevas posibilidades.
Combate fluido y una atmósfera cautivadora
El combate en MIO: Memories in Orbit es responsivo y estratégico, aunque quizá no sea el más desafiante que hayas visto. Los enemigos presentan patrones claros que, una vez aprendidos, permiten coreografías de esquivas y ataques bastante satisfactorias. No esperes un «soulslike», pero sí un sistema de combate que te mantiene alerta y recompensa la precisión.

Pero donde el juego realmente brilla es en su atmósfera. El «Orbit» es un lugar misterioso, visualmente espectacular, con una dirección artística que mezcla elementos sci-fi con toques melancólicos. Cada sección tiene su propia identidad, su paleta de colores y su diseño sonoro, contribuyendo a una inmersión total. La música es envolvente y sabe cuándo ceder el protagonismo a los ruidos ambientales, creando una experiencia auditiva memorable.
¿Por qué no puedes ignorarlo? La magia de Game Pass
Aquí es donde entra Game Pass. Este servicio es un trampolín para joyas como MIO: Memories in Orbit, juegos que quizás no tendrían el presupuesto para competir en visibilidad con los grandes, pero que ofrecen una calidad innegable. La barrera de entrada es inexistente; si ya eres suscriptor, literalmente no te cuesta nada probarlo.

Es una oportunidad perfecta para salir de tu zona de confort y explorar títulos que demuestran que la innovación y la diversión no siempre vienen de los nombres más sonados. MIO es una apuesta segura si aprecias el buen diseño de niveles, la exploración y una atmósfera que te sumerge por completo.
Mi veredicto: Un metroidvania que merece tu tiempo
He invertido bastantes horas en MIO: Memories in Orbit y puedo decirte que ha sido una de las sorpresas más agradables de mi año. No es perfecto, ningún juego lo es, pero lo que ofrece lo hace con una personalidad y un pulido que muchos títulos más ambiciosos ya querrían.
Es el tipo de juego que los fans del género devorarán y que los nuevos en el metroidvania encontrarán accesible y adictivo. En un mar de lanzamientos constantes, a veces son estos pequeños faros los que realmente te guían hacia una experiencia memorable. No dejes que las luces grandes te impidan ver el brillo de MIO.

