Geoff Keighley, nos conocemos la jugada, pero esta vez… has picado nuestro anzuelo.
A ver, que levante la mano quién no se frota las manos cuando empieza a oler a The Game Awards. Es esa época del año, ¿sabéis? El aire se carga de electricidad, los foros echan humo y nuestro Geoff Keighley, el maestro de ceremonias del videojuego, empieza a soltar sus miguitas de pan en forma de «World Premieres». Pero este año, amigos, la cosa ha sido distinta. Cuando aún estábamos preparando el cuerpo para la que se nos viene encima el 11 de diciembre, va Archetype Entertainment y suelta la bomba: Exodus será el primer World Premiere confirmado para The Game Awards 2025. ¡Toma ya! Se han adelantado a todo el mundo, han reventado la planificación de Keighley y, de paso, han conseguido que no hablemos de otra cosa.

Vale, muy bien, ¿pero qué narices es Exodus y por qué tanto alboroto?
Calma, calma, que vamos al lío. Para los que andéis más perdidos que un pulpo en un garaje, Exodus no es un juego cualquiera. Estamos hablando de una nueva franquicia RPG de acción y ciencia ficción con una pinta espectacular. Pero aquí viene lo bueno, el dato que hace que a todo fan de los RPG se le ponga la piel de gallina: el estudio, Archetype Entertainment, está formado por veteranos de BioWare. Y no unos cualquiera, no. Hablamos de gente como James Ohlen (director de diseño en Baldur’s Gate y Knights of the Old Republic) y Drew Karpyshyn (guionista principal de los dos primeros Mass Effect y KOTOR). Casi nada. Es como si para hacer una paella, en vez de a tu cuñado, llamases a los hermanos Roca. Las expectativas, como podéis imaginar, están por las nubes.
Por si este ‘dream team’ no fuera suficiente, se sube al carro el mismísimo Matthew McConaughey. Sí, el de Interstellar, que parece que le ha cogido el gustillo a los viajes espaciales con paradojas temporales. Su presencia le da un caché cinematográfico tremendo y, seamos sinceros, su voz narrando un tráiler es pura magia.
La Dilatación Temporal: o cómo tus decisiones importan de verdad (y no es marketing)
Vamos al meollo, a la joya de la corona que promete diferenciar a Exodus de todo lo demás: la Dilatación Temporal. En este juego somos un Viajero, la última esperanza de una humanidad que ha huido de una Tierra moribunda para buscarse la vida en una galaxia hostil. Nuestro curro es robar tecnología alienígena para poder sobrevivir. ¿El problema? Para hacerlo, tenemos que realizar viajes interestelares a velocidades cercanas a la de la luz.
Aquí es donde la cosa se pone seria. Mientras que para nosotros pasan unos días o semanas en una misión, en nuestro hogar pueden haber pasado décadas. Vuelves de una incursión para salvar a tu gente y te encuentras con que tus hijos son más viejos que tú, tus amigos han muerto o la sociedad por la que luchabas ha cambiado por completo por culpa de una decisión que tomaste hace «cinco minutos». Esto no va de si eliges la opción de diálogo azul o la roja; esto va de sacrificios con consecuencias generacionales. La narrativa se expande a un nivel que puede ser, simplemente, revolucionario para el género. Es una forma de darle un peso real, tangible y doloroso a cada elección.
La sorpresa que me ha hecho recuperar la fe
Y aquí va mi comentario personal, esa pequeña reflexión que me surgió al enterarme de quién estaba detrás de todo esto. Llevamos años, seamos honestos, un poco huérfanos. Desde la trilogía original de Mass Effect, no hemos tenido un RPG de ciencia ficción que nos llenara de esa manera, que nos hiciera creer en su universo y en sus personajes con tanta fuerza. Hemos visto intentos, algunos buenos, otros… no tanto. Y yo, en mi ligero cinismo, pensaba que esa magia se había perdido, que era fruto de una época y un equipo irrepetibles.
Y de repente, ves esto. Ves que los maestros han vuelto. Que la gente que nos hizo soñar con ser el Comandante Shepard ahora tiene un nuevo universo entre manos, con una premisa aún más ambiciosa. Y, qué queréis que os diga, es para que se te caiga una lagrimita de emoción. Saber que Drew Karpyshyn vuelve a escribir un RPG espacial es la mejor noticia que la industria me ha dado en mucho tiempo. Es una sorpresa que me reconcilia con el género y me hace esperar este Exodus con una ilusión que creía olvidada.
¿Qué esperamos en The Game Awards?
Con este anuncio previo, Archetype no solo ha generado un hype sideral, sino que ha puesto un listón altísimo para el resto de la gala. Ya no nos vale un tráiler cinemático y cuatro frases de McConaughey. Queremos ver gameplay, queremos sentir cómo funciona esa dilatación temporal y, sobre todo, queremos empezar a creer que el sucesor espiritual de los grandes RPG de BioWare está, por fin, en camino. El próximo 11 de diciembre tenemos una cita, y algo me dice que va a ser el principio de algo muy, muy grande.
