Septiembre de 2026 pasará a los libros de historia, y no precisamente por el cambio de estación. Nos encontramos ante una semana de infarto para cualquier jugador con algo de amor propio. Mientras los bolsillos de medio mundo tiemblan, dos pesos pesados, Control Resonant y Silent Hill Townfall, se lanzan al vacío el mismo día, 24 de septiembre.
¿Es una genialidad o una locura? Thomas Puha, de Remedy Entertainment, ya avisó: la ventana es, como mínimo, desafiante. Con gigantes como EA Sports FC 27 o el esperado Onimusha: Way of the Sword merodeando, la lucha por el «Juego del Año» se ha convertido en una guerra de trincheras.
La odisea de Dylan Faden en Control Resonant
Remedy Entertainment ha tirado la casa por la ventana. Control Resonant evoluciona la fórmula de su predecesor hacia un RPG de acción de mundo abierto que, honestamente, es visualmente alucinante. Acompañar a Dylan Faden por un Manhattan distorsionado es una experiencia que te obliga a replantearte qué es real y qué no.
Eso sí, no todo es miel sobre hojuelas. Aunque el diseño de niveles es una obra maestra de la arquitectura imposible, algunos diálogos te harán levantar una ceja y ciertas misiones pecan de ser un recadero infinito. A pesar de estos tropezones, la ambición de este título bajo el sello de Annapurna Pictures es innegable.
El horror se muda a Escocia con Silent Hill Townfall
Por otro lado, Screen Burn Interactive (anteriormente conocidos como No Code) ha decidido jugar con nuestras mentes. Silent Hill Townfall abandona los tropos habituales de la saga para llevarnos a la costa escocesa de 1996, un escenario que rezuma melancolía y podredumbre en cada fotograma.

Como puedes ver en la imagen, esa atmósfera opresiva se refleja en el semblante de sus protagonistas; la mirada sombría de esta mujer en uniforme azul es el espejo de una introspección que roza la incomodidad. La propuesta de utilizar una CRTV para detectar lo invisible es, sencillamente, brillante. Aunque algunos críticos se quejan de unas mecánicas de sigilo que a veces se sienten más rígidas que un cadáver, la capacidad de este juego para ponerte los pelos de punta sin necesidad de sustos baratos es su mayor victoria.
¿Quién ganará el trono?
Estamos ante una disyuntiva cruel. Remedy nos ofrece escala y poder, mientras que Konami y Screen Burn apuestan por la intimidad terrorífica. La realidad es que, si tienes el presupuesto, este septiembre es un festín, aunque tu agenda de ocio sufra las consecuencias. La saturación es real, pero la calidad de ambos títulos justifica que les dediques cada minuto de tu tiempo libre.
